La restauración de una fachada monumental concluyó tras cuatro años de trabajo, informó el organismo de patrimonio encargado del proyecto.
El equipo combinó documentación fotogramétrica del estado previo con técnicas de consolidación de piedra caliza, un material especialmente sensible a la humedad y a la contaminación atmosférica.
Los responsables explicaron que se retiraron intervenciones de cemento aplicadas en décadas anteriores, que retenían sales y aceleraban el deterioro del soporte original.
El organismo señaló que la siguiente fase abarcará las salas interiores y que el acceso del público se mantendrá abierto en horario reducido durante los trabajos.