Las fuerzas de seguridad hondureñas localizaron el 21 de agosto más de 900 kilos de cocaína ocultos en una zona de manglares del sur del país. El hallazgo se suma a otros 648 kilos incautados recientemente en la misma región, totalizando más de 1,5 toneladas confiscadas en menos de 48 horas.
El portavoz de la Secretaría de Seguridad, Edgardo Barahona, indicó que las autoridades no descartan que la cantidad de droga incautada aumente conforme avancen los rastreos. El segundo cargamento, distribuido en 37 fardos, fue aparentemente transportado en lanchas rápidas y ocultado entre la vegetación de un manglar ubicado entre los departamentos de Choluteca y Valle, que lindan con Nicaragua y El Salvador, respectivamente.
Agentes de la Dirección Nacional Policial Antidrogas y de Fuerzas Especiales detectaron los paquetes aprovechando el descenso de la marea durante operaciones iniciadas tras el primer decomiso de 648 kilos, cuyo valor estimado es de 175 millones de lempiras (unos 6,5 millones de dólares) en el mercado, según las autoridades.
La Policía Nacional y la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado trabajan para identificar la estructura criminal responsable, así como el origen y destino del cargamento, señaló Barahona. Agregó que hasta el momento no hay personas detenidas.
Según cifras oficiales, la cocaína confiscada en Honduras hasta antes de estos hallazgos ascendía a más de 1,5 toneladas en lo que va del año, con un impacto económico estimado de cerca de 500 millones de lempiras (unos 19 millones de dólares) para estructuras dedicadas al narcotráfico. Traficantes nacionales y extranjeros utilizan el territorio hondureño para enviar drogas procedentes de América del Sur hacia Estados Unidos.



