La soledad y el aislamiento social son ampliamente reconocidos como perjudiciales para la salud de los adultos mayores, pero los trabajadores de atención en primera línea han carecido durante mucho tiempo de una forma simple y objetiva para identificar a quienes corren mayor riesgo.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Hong Kong (PolyU) han desarrollado un conjunto de enfoques preventivos basados en la comunidad para abordar la fragilidad social entre personas mayores, incluida una nueva herramienta de detección e intervenciones basadas en la naturaleza en centros de atención.
