Un festival internacional de cine anunció la ampliación de su sección dedicada a producciones rodadas en lenguas minoritarias, que pasa de seis a doce títulos.
La dirección del festival explicó que la sección nació como muestra y que el volumen de inscripciones de los últimos años justificaba convertirla en competitiva, con jurado propio.
El nuevo premio incluye una dotación destinada específicamente a subtitulado y distribución, dos costos que según los programadores explican por qué muchas de estas películas no llegan a salas fuera de su territorio de origen.
Distribuidores independientes valoraron la decisión y señalaron que el obstáculo principal sigue siendo la disponibilidad de pantallas, más que la existencia de películas terminadas.