Los monoplazas de Aston Martin se quedaron en la SQ1 durante la clasificación del Gran Premio de Zandvoort, a pesar de que sus pilotos consideraban que poseían el ritmo suficiente para ocupar posiciones más adelantadas. Fernando Alonso no pudo acceder a la SQ2 tras perder más de dos segundos en frenada debido a problemas de maniobrabilidad del coche.
El equipo identificó fallas casi en todos los aspectos del paquete técnico. El motor Honda experimentó una mejora significativa con su actualización más reciente, pero los pilotos solicitaron avances en maniobrabilidad. En la aerodinámica, los problemas fueron más graves y directamente responsables de la exclusión de Alonso de la siguiente ronda de clasificación.
Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda, señaló que ambas sesiones de entrenamiento transcurrieron sin inconvenientes de fiabilidad, aunque la unidad motriz requiere optimización en maniobrabilidad que será probada en dinámicas en Japón. La escudería consideró que el problema aerodinámica representa un nuevo desafío ligado a la tecnología de alas activas regulatorias de la F1 moderna.
Alonso reconoció que el fin de semana de sprint no ofrece los tres entrenamientos necesarios para optimizar completamente el paquete. El equipo proyecta que su coche compite en la zona media del campeonato una vez resueltos todos los componentes.



