El gobierno Petro buscó expedir un polémico decreto que habría modificado el Modelo Nacional Sísmica de Colombia, los estándares que regulan la resistencia de edificaciones ante terremotos.
El decreto fue presentado como un proyecto de urgencia en las horas finales, según documentos del gobierno. La medida habría reducido las exigencias técnicas que deben cumplir las construcciones en el país para resistir movimientos sísmicos.
La iniciativa generó cuestionamientos sobre sus implicaciones para la seguridad estructural de edificios en una nación donde los terremotos representan un riesgo recurrente. Los detalles del proceso de revisión y aprobación del decreto no fueron precisados en las fuentes disponibles.



