La Administración para el Control de Drogas se ha sumado a la investigación sobre la muerte de Hayden Panettiere, según reportó ABC News. La DEA participa en un esfuerzo conjunto con el Departamento de Policía de Greenville, en Carolina del Sur, y la oficina del forense local, de acuerdo con TMZ.
Panettiere murió el domingo por la noche a los 36 años. La causa oficial de su muerte aún no ha sido determinada. En sus memorias de 2026 tituladas "This Is Me: A Reckoning", Panettiere detallo sus años de lucha contra la adicción a las drogas y el alcohol.
Tras conocerse la noticia de la muerte de Panettiere, llegaron tributos de artistas de Hollywood en redes sociales. El miércoles, Jack Coleman, quien interpretó a su padre en la serie "Heroes", compartió un emotivo homenaje en Instagram. "Estoy desconsolado. No podía comenzar a expresar mis pensamientos hasta ahora, y serán insuficientes", escribió Coleman. "He amado a Hayden desde el primer día del piloto de 'Heroes', hace 20 años, cuando se presentó gritando 'papá' y me echó los brazos alrededor. Desde ese día, me llamaba 'papito'. Era Haydini, porque era una maga".
Christy Carlson Romano, actriz de Disney Channel conocida por interpretar a Ren Stevens en "Even Stevens" y por prestar su voz al personaje principal de "Kim Possible", también compartió un recuerdo de Panettiere el miércoles. En un ensayo para la revista Elle, comparó el trauma de la fama infantil con la Encefalopatía Traumática Crónica, una enfermedad cerebral causada por golpes repetidos en la cabeza. "La antigua actriz infantil existe en una categoría que el mundo no sabe cómo sostener", escribió. "Somos niños cuando el público quiere protegernos, profesionales cuando la industria quiere sacar provecho de nosotros, y celebridades malcriadas cuando finalmente mostramos síntomas de haber sido ambos... La fama temprana es como la ETC. No como un diagnóstico. Como una forma de pensar sobre el impacto repetido. Ahora tenemos lenguaje para los deportes juveniles: protocolos, cascos, padres preocupados por conmociones cerebrales. Pero casi no tenemos lenguaje para lo que sucede cuando el estrés, el escrutinio, el rechazo, la presión adulta y el colapso de la privacidad se convierten en la arquitectura de una infancia".


