El presidente de la FCC, Brendan Carr, ha cumplido su amenaza de 2025 de cancelar los objetivos de velocidad de banda ancha a largo plazo que fueron establecidos durante la administración Biden. Esos objetivos buscaban eventualmente alcanzar velocidades de descarga de gigabit y de carga de medio gigabit en todo el país.
La decisión representa un cambio en la política de conectividad del regulador federal. La acción llega 13 años después de que Comcast argumentara que los estadounidenses no necesitaban internet de gigabit.
El sector privado ha entregado velocidades muy altas en ciertas áreas, aunque de manera desigual.



