Ola de calor reordena las jornadas de pastores y agricultores en La Rioja

Las altas temperaturas en La Rioja obligan a pastores a iniciar faenas antes del amanecer y abandonarlas cuando el estrés térmico afecta al rebaño, mientras la producción de leche y cereal sufre caídas significativas en toda España.

Por El Medio Oriente
27 de agosto de 2026
Un pastor con su rebaño de ovejas blancas y marrones pastando en un campo árido de La Rioja bajo el sol intenso.
Un ganadero apacienta su rebaño en La Rioja durante las horas de menor calor, adaptando su jornada laboral a las extremas temperaturas que afectan a la región. (Xataka)
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En La Rioja, las temperaturas extremas están modificando los horarios de trabajo del sector agropecuario. Ganaderos como Miguel Ángel, criador en Galilea, se despiertan a las cinco de la mañana para sacar a las ovejas al campo antes de que el calor sea insoportable. El rebaño marca el límite de la jornada: cuando los animales buscan sombra por iniciativa propia, el pastor regresa al redil.

La región ha registrado jornadas de 36 y 37 grados, aproximadamente nueve grados por encima de los valores históricos. Este cambio térmico ha reconfigurado completamente el calendario laboral del campo. En San Asensio, el viticultor Santiago Sodupe entra en la viña a las cinco de la mañana con cuatro o cinco litros de agua. En Ausejo, Jesús Fernández Ocón adelanta la cosecha de cebada a la una de la tarde.

El impacto del estrés térmico es tanto fisiológico como económico. Las vacas lecheras sufren estrés a partir de los 25 grados, y muchas explotaciones europeas han reportado caídas de entre el 10% y el 15% en la producción de leche. En España, la producción de leche de oveja cayó un 6,5% y la de cabra un 10,8% respecto al año anterior. El calor extremo reduce la capacidad productiva del animal más allá de cualquier medida de protección.

Detrás de esta crisis inmediata existe una tendencia estructural que la agrava. España pierde 520 ovejas y 82 cabras de pastoreo cada día. En la última década se han perdido cerca de dos millones de ovejas y 300.000 cabras. La falta de rentabilidad y la ausencia de relevo generacional son las causas principales, mientras que el calor extremo actúa como acelerador. La trashumancia, la forma más tradicional de ganadería, se ha contraído drásticamente: el Libro Blanco de la Trashumancia contabilizó 8.393 ganaderos trashumantes en 2010-2011, cifra un 80% inferior a la de los años noventa. Hoy quedan poco más de 180 explotaciones en las vías pecuarias españolas.

El sector cerealista también enfrenta pérdidas significativas. La ola de calor de junio costó 2.000 millones de euros al sector agrícola europeo, con España perdiendo 1,4 millones de toneladas de cereal y aproximadamente 276 millones de euros, según cálculos de la Energy and Climate Intelligence Unit. La cosecha nacional de cereales de 2026 se situó alrededor de 18,5 millones de toneladas, muy por debajo de la media de los últimos cinco años, con caídas del 35% en Castilla y León, del 49% en la región de Madrid y del 24% en Andalucía.

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