El presidente Luiz Inácio Lula da Silva encabezó un acto multitudinario en Vila Euclides, en São Bernardo do Campo, para formalizar su candidatura a un cuarto mandato en las elecciones previstas para el 4 de octubre de 2026. El evento, realizado en el distrito donde se originó el Partido de los Trabajadores y donde Lula ejerció como líder sindical durante la dictadura, reunió a los partidos aliados PSB, PSOL, PDT, PCdoB, Partido Verde y Rede.
Lula, de 80 años, enfatizó la necesidad de fortalecer la industria bélica nacional. "Quiero estar preparado para que nadie invada este país para llevarse al presidente, como han invadido", afirmó el mandatario, agregando que la nación debe estar "preparada para la paz, no para la guerra". El candidato cuestionó los déficits tecnológicos del sector militar, preguntando: "¿Cómo es posible que un país del tamaño de Brasil no tenga una fábrica de drones?"
En su intervención, Lula pidió a la militancia de izquierda que priorice la agenda de seguridad exterior. "Quiero estar preparado para que nadie se atreva a tomarnos por tontos", sostuvo ante la concurrencia. El mensaje fue interpretado en círculos políticos como referencia a operaciones militares externas recientes y la necesidad de resguardar los recursos minerales estratégicos del país.
El acto también formalizó la candidatura del vicepresidente Geraldo Alckmin como compañero de fórmula de Lula. Asimismo, Lula ratificó la necesidad de defender las facultades constitucionales del Poder Ejecutivo frente al avance normativo del Congreso en competencias como la creación de instituciones universitarias y designaciones al Supremo Tribunal Federal.
Según el último sondeo de la consultora Datafolha, Lula lidera con el 40% de intención de voto frente al 32% del senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. En un eventual balotaje, las mediciones proyectan un 48% para el oficialismo y un 43% para el legislador opositor.
