Más de mil personas protestaron el jueves en Túnez contra la restricción de las libertades, las detenciones que calificaron como "arbitrarias", las políticas económicas que describieron como "de pobreza" y los recortes sociales que, según los manifestantes, aplica el gobierno del presidente Kais Said, quien está en el poder desde 2019.
La ONG Nafas convocó la protesta, durante la cual los participantes reclamaron "el fin urgente" del mandato de Said e instaron a "todo" el pueblo tunecino a unirse a la lucha "para derrocar al presidente y restaurar la democracia" que consideran "desapareció". Los manifestantes portaban pancartas que decían "Túnez es una república, no una monarquía, y nosotros somos ciudadanos, no súbditos", "Basta de injusticia" y "Ha destruido el poder adquisitivo", entre otras consignas.
Los participantes exigieron elecciones "justas" para "recuperar la libertad y la separación de poderes". Organizaciones nacionales e internacionales han denunciado un grave retroceso democrático desde julio de 2021, cuando Said se arrogó plenos poderes para, según el mandatario, "rectificar" el curso de la transición democrática.
Las restricciones de movimiento y las detenciones de activistas redujeron drásticamente el número de protestas y de asistentes en los últimos años, con una participación regular de apenas medio millar de personas. Sin embargo, el pasado 25 de julio, cerca de tres mil tunecinos salieron a las calles en el Día de la República para reclamar "el definitivo e inevitable fin de siete años de pobreza, desempleo, marginación, represión y populismo del régimen".
Según diversas organizaciones, esa fecha "marcó el principio de una oleada imparable de protestas hasta ver la caída del gobierno". Túnez inició una transición democrática con la Primavera Árabe que, según la sociedad civil, quedó interrumpida cuando Said se arrogó plenos poderes y cambió el sistema político y constitucional antes de revalidar su mandato en las presidenciales de octubre de 2024.

