Daniel Guerrero Martínez y José Luis Pórtelas, de 53 y 32 años respectivamente, pasaron cinco días a la deriva en mar abierto aferrados a una hielera hasta que la Armada mexicana los rescató el miércoles. Los pescadores, residentes del municipio de Tonalá, Chiapas, en la costa suroccidental de México, presentaban signos de deshidratación tras permanecer sin comer durante ese período.
Según relataron a medios locales, una fuerte ola sorprendió su embarcación durante la madrugada del sábado y la hizo naufragar. Los dos hombres intentaron rescatar algunas pertenencias, pero en cuestión de segundos quedaron a la deriva sostenidos únicamente por una hielera y unos bidones de gasolina.
La Marina informó que utilizó un esquema conocido como "Trinomio" para la búsqueda, que combina una patrulla oceánica, una embarcación interceptora y una aeronave para ampliar el radio de búsqueda. Los pescadores lograron llamar la atención de la aeronave ondeando un costal que conservaban entre sus pertenencias. Habían sido arrastrados hasta una zona del Pacífico situada a más de 240 kilómetros de tierra firme.
Durante los cinco días a la deriva, los pescadores no tuvieron acceso a agua potable ni alimentos. La falta de lluvia les impidió incluso recolectar agua para aliviar la deshidratación provocada por la exposición permanente al sol. Martínez declaró a medios locales tras ser rescatado: "Pensé que nunca iba a volver a ver a mi familia".
Ambos hombres se encuentran en sus casas, reunidos con sus familias, en proceso de recuperación. Las autoridades mexicanas confirmaron el rescate, pero no han divulgado una investigación técnica sobre el hundimiento de la embarcación.
