Grupo Ollamani, presidido por Emilio Azcárraga Jean, reportó un impacto neto negativo de aproximadamente 813.1 millones de pesos como resultado de las operaciones relacionadas con la Copa del Mundo 2026. Los gastos y obligaciones fueron asumidos para que el Estadio Banorte pudiera albergar cinco partidos del torneo.
De acuerdo con el reporte financiero del segundo trimestre de la empresa, las operaciones FIFA generaron un impacto negativo de 557.2 millones de pesos entre abril y junio. Como el Mundial se extendió hasta julio, Ollamani estimó una afectación adicional de 255.9 millones de pesos para el tercer trimestre, sumando ambos impactos los 813.1 millones de pesos.
La empresa identificó varios compromisos relacionados con la celebración del torneo. Estos incluyen la adquisición de boletos para dueños de palcos y plateas con el fin de cumplir acuerdos legales y comerciales, adecuaciones y operación del inmueble para satisfacer requerimientos de la FIFA, y gastos derivados de que la Ciudad de México fungiera como sede anfitriona, absorbidos a través de la subsidiaria HC2026.
Ollamani consideró estos costos como extraordinarios y no recurrentes, señalando que no representan el desempeño habitual de negocios como el Club América, PlayCity o Editorial Televisa. La empresa sostuvo que parte del gasto debe entenderse como una inversión de largo plazo, ya que la remodelación del Estadio Banorte, financiada con un crédito de 2,100 millones de pesos que comenzará a ser pagado en 2027, busca aumentar el valor del inmueble y permitirle recibir espectáculos masivos tras el Mundial.
Aunque el balance económico inmediato del Mundial fue negativo para Ollamani, la empresa proyecta que la renovación del estadio genere ingresos y mayor valor para el activo durante los próximos años.



