El ministro del Interior, César Astudillo, defendió ante el Congreso la continuidad de Óscar Arriola como comandante general de la Policía Nacional (PNP), argumentando que la ley vigente establece restricciones para su remoción antes de cumplir dos años en el cargo.
Astudillo afirmó que todos los integrantes de la institución policial están sujetos a evaluación, aunque precisó que las decisiones sobre los altos cargos deben ajustarse al marco legal. El ministro señaló que el alto mando policial tiene objetivos concretos y debe cumplir una misión y dar resultados.
El funcionario negó haber otorgado una ratificación especial a Arriola, quien asumió el cargo en septiembre de 2025 tras la suspensión de su antecesor, Víctor Zanabria. Astudillo explicó que la norma aprobada por el Parlamento anterior restringe la salida del jefe de la PNP antes de dos años, salvo en circunstancias específicas: muerte, comisión de delito flagrante, condena por delito doloso, impedimento físico grave o solicitud de baja.
El ministro aseguró que no suscribirá disposición alguna contraria a la legislación vigente. Sin embargo, anunció que el Ejecutivo promoverá una modificación de la norma para establecer reglas distintas sobre la conducción de la institución policial, argumentando que "las reglas tienen que estar bastante claras y definidas".
Arriola ocupó previamente la jefatura del Estado Mayor de la PNP y fue director nacional de Investigación Criminal y jefe de la División de Terrorismo Regional en el Vraem, el valle cocalero más grande del país donde el narcotráfico convive con remanentes de la organización terrorista Sendero Luminoso.



