Mientras que la mayoría de las terminales de aeropuertos están diseñadas simplemente para trasladar a los viajeros de un lugar a otro, la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de Hurghada intenta algo más ambicioso: convertir el paisaje exterior en parte del edificio. Abierta a finales de 2014, la terminal abarca aproximadamente 92.600 metros cuadrados distribuidos en tres niveles principales.
Su característica más distintiva es el enorme techo elevado, cuya superficie ondulante fue diseñada para reflejar tanto las ondulaciones del Mar Rojo como el terreno desértico que rodea a Hurghada. Las fachadas de cristal y los espacios interiores amplios y sin obstáculos permiten que el techo parezca flotar sobre los pasajeros que se encuentran debajo, creando un efecto que anticipa arquitectónicamente el destino.
Los viajeros llegan en medio de un paisaje árido, pero la forma del mar ya los espera desde arriba. La terminal actúa como puerta de entrada a Hurghada y a la región de resorts más amplia del Mar Rojo, incluyendo El Gouna, Makadi Bay, Sahl Hasheesh, Soma Bay y destinos más al sur.


