Varias marcas de cosmética anunciaron que sustituirán antes del plazo regulatorio un grupo de conservantes sobre los que los comités científicos han pedido datos adicionales.
El cambio afecta principalmente a productos de uso diario —cremas hidratantes, geles y champús—, donde estos conservantes se emplean por su estabilidad en fórmulas con alto contenido de agua.
Los formuladores consultados explicaron que los sustitutos disponibles exigen ajustar el pH y en algunos casos reducir la vida útil declarada del producto, lo que obliga a revisar el envase y el etiquetado.
Dermatólogos señalaron que la sustitución no implica que las fórmulas anteriores fueran inseguras en las concentraciones autorizadas, sino que el margen de datos disponibles era menor del exigido hoy.