Los mercados de abastos de varias ciudades registraron un aumento de afluencia tras ampliar sus horarios y admitir puestos de consumo dentro del recinto, según los datos de las asociaciones de comerciantes.
El modelo combina la venta tradicional de producto fresco por la mañana con una franja de tarde orientada al consumo en el propio mercado, que atrae a un público distinto al habitual.
Los comerciantes de producto fresco señalaron que el cambio ha ampliado la clientela pero también los costos comunes, y pidieron que el reparto de gastos refleje los horarios efectivamente utilizados por cada tipo de puesto.
Los responsables municipales indicaron que la ampliación de horarios se revisará al cabo de un año, con atención especial al ruido en los edificios colindantes.