Un nuevo servicio ferroviario nocturno comenzó a operar entre cuatro capitales europeas, recuperando un trazado suspendido hace dos décadas, informó el consorcio de operadores responsable.
El servicio circula cinco días por semana con composiciones que incluyen coches cama, literas y plazas sentadas, una configuración pensada para competir en precio con los vuelos de la misma ruta.
El consorcio explicó que la coordinación de horarios entre cuatro administradores de infraestructura fue el principal obstáculo técnico, ya que cada país asigna los surcos nocturnos con criterios distintos.
Asociaciones de usuarios pidieron ampliar la frecuencia a diaria y mejorar la venta conjunta de billetes, hoy repartida entre varias plataformas nacionales.