La cumbre climática cerró con un texto que aplaza la definición de las metas de financiamiento hasta la próxima reunión anual, según el documento final aprobado por las delegaciones.
El acuerdo mantiene la referencia a los objetivos de reducción de emisiones ya establecidos, pero sustituye las cifras concretas de aporte por un compromiso de revisión, una fórmula que varias delegaciones calificaron de insuficiente.
Los países que pedían montos vinculantes señalaron que el aplazamiento traslada el costo de la adaptación a las economías con menor capacidad fiscal, mientras que quienes se opusieron argumentaron restricciones presupuestarias internas.
El texto incluye un mecanismo de seguimiento que obliga a presentar informes intermedios antes de la próxima cita, un punto que los negociadores describieron como el avance concreto de la reunión.