La Corte Penal Internacional calificó como "un ataque flagrante" contra su independencia el anuncio de una nueva ronda de sanciones de Estados Unidos dirigidas a su presidenta y un fiscal de alto rango. El tribunal señaló en un comunicado que las medidas constituyen una agresión contra una institución judicial que actúa conforme al mandato conferido por sus Estados Parte.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció el martes nuevas sanciones contra la presidenta de la Corte, Tomoko Akane, y el fiscal principal Abdoulaye Seye. Washington, que no es parte del Estatuto de Roma, ha argumentado que teme que el tribunal pueda procesar a ciudadanos estadounidenses por delitos graves.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, declaró que el Secretario General, António Guterres, estaba "seriamente preocupado" por la medida estadounidense y por las sanciones continuas contra otros empleados de la Corte. Dujarric afirmó que la ONU considera a la Corte un pilar fundamental de la justicia penal internacional.
La Corte enfatizó que "el propio orden jurídico internacional está en riesgo" cuando se amenaza a jueces por aplicar la ley. El tribunal subrayó que las amenazas y medidas coercitivas afectan la capacidad de las víctimas de buscar justicia, y afirmó que continuará cumpliendo su mandato con independencia e imparcialidad.
La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos calificó las nuevas sanciones como "inaceptables" y pidió que se levanten. Volker Türk reiteró su llamado a los Estados para que defiendan las instituciones que han creado para promover los derechos humanos y el Estado de derecho, y para que protejan a los funcionarios de la Corte que son blanco de represalias.


