La radiodifusora surcoreana KBS informó que se redujo el volumen de las maniobras conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien las caracterizó como una "señal preocupante" para Pionyang.
Según la radiodifusora, el plan original contemplaba dos fases de ejercicios. La primera, programada entre el 17 y el 21 de agosto, simulaba un escenario de ataque de Corea del Norte, mientras que la segunda, del 23 al 27 de agosto, ensayaba un contraataque. Militares estadounidenses y surcoreanos realizaron una reunión de emergencia el 18 de agosto en la que decidieron cancelar la segunda fase de las maniobras.
Un vocero del Ministerio de Defensa surcoreano señaló que tras la conclusión de la primera fase, se retirarían las fuerzas estadounidenses, y que se acordó "encontrar una manera de realizar los ejercicios que no se completaron debido a la reducción de su duración".
Trump criticó anteriormente la participación estadounidense en los ejercicios con Corea del Sur, considerándolos "costosos" y argumentando que Estados Unidos asume la mayor parte de los gastos. El presidente calificó las maniobras como una "señal preocupante y hostil" hacia Corea del Norte, que según dijo "no ha representado ninguna amenaza" para Estados Unidos durante su mandato. Trump también publicó una imagen satírica del líder norcoreano Kim Jong Un en su cuenta de Truth Social.
El Ministerio de Defensa surcoreano afirmó que las maniobras militares conjuntas con Estados Unidos, conocidas como "Ulchi Freedom Shield", se realizarían según lo planeado. Funcionarios citados por Financial Times expresaron que la decisión de Trump de reducir el volumen de los ejercicios aumentó las preocupaciones de los aliados de Washington en la región respecto a su credibilidad.



