El cáncer de ovario crece lentamente en la cavidad abdominal sin síntomas evidentes durante períodos prolongados. Cuando finalmente se manifiesta, suele hacerlo con molestias tan genéricas como hinchazón, sensación de saciedad rápida o malestar abdominal que pueden atribuirse fácilmente a otros problemas, según especialistas consultados.
Gemma Mancebo, jefa de Ginecología y Obstetricia del Hospital del Mar, describe el tumor como "mi gran frustración" porque "crece en el abdomen, que es una cavidad muy amplia" y "puede crecer por un tiempo indeterminado sin dar síntomas evidentes". Antonio González, director del Departamento de Oncología Médica de Clínica Universidad de Navarra, coincide en que "como son molestias vagas e imprecisas, puede retrasar el diagnóstico".
Según una encuesta citada por la oncóloga Elizabeth Comen, el 95% de las pacientes con cáncer de ovario reportaron síntomas perceptibles entre tres y 12 meses antes del diagnóstico. Sin embargo, cuando consultaron al médico, sus síntomas fueron atribuidos a otras afecciones: el 15% recibió diagnóstico de síndrome del intestino irritable, el 12% a estrés, el 9% a gastritis, el 6% a estreñimiento y el 6% a depresión. El 30% recibió tratamiento para una afección diferente y el 13% fue informado de que no tenía problema alguno.
Mancebo señala que "el gran caballo de batalla es la detección precoz", pero actualmente no existen programas de cribado ni biomarcadores confiables para diagnóstico temprano. Un estudio británico con 200.000 mujeres que utilizó ecografía transvaginal y detección de marcadores tumorales en sangre no produjo resultados positivos en términos de reducción de mortalidad, aunque detectó tumores en fases más tempranas.
La Sociedad Española de Oncología Médica estima que en 2026 se diagnosticarán más de 3.700 nuevos casos de cáncer de ovario en España, con una supervivencia media a cinco años del 40%. González destaca cuatro herramientas terapéuticas: la cirugía, el diagnóstico molecular, la quimioterapia y la terapia de mantenimiento con fármacos dirigidos. Mancebo subrayó que "tenemos tratamiento" y se está "logrando cronificarlo", pero "el problema es llegar lo antes posible con esos tratamientos".
