A los 74 años, el comediante británico Alexei Sayle está documentando su larga vida política en una nueva obra que repasa sus participaciones en manifestaciones desde el Liverpool de los años sesenta hasta el Londres de los años veinte. El libro de Sayle, descrito como breve y ardiente, explora su persistente compromiso político a lo largo de una carrera variada que ha incluido papeles villanos en películas de Hollywood, podcasts subversivos y canciones pop noveleras de éxito.
En un archivo de vigilancia citado en sus memorias, el Servicio Especial de Policía británico describió a Sayle como un "matón intelectual" que hacía "comentarios obscenos sobre la familia real". Sin embargo, en años recientes, su lado desenfadado y autodeprecativo lo ha vuelto prácticamente respetable, con apariciones regulares en la radio BBC. El artista escribe que su decisión de convertirse en comediante no fue motivada únicamente por "vanidad monstruosa", sino que también formaba parte de una estrategia más amplia de influencia política: "intentando colocar ejemplos del pensamiento comunista en Top of the Pops, Indiana Jones y la última cruzada y Doctor Who".



