Un terremoto de 7,4 grados generó momentos de pánico en el Hospital Universitario del Valle (HUV) de Cali. Durante los momentos más críticos del sismo, una anestesióloga y su compañero permanecieron junto a un paciente que estaba siendo operado por un tumor, protegiéndolo mientras el movimiento telúrico sacudía las instalaciones del centro hospitalario.
La médica describió su rol durante la emergencia como el de una guardiana, priorizando la seguridad del paciente en el quirófano cuando el hospital experimentaba tensión y pánico generalizado.



