Mary Heilmann, pintora estadounidense cuya obra se caracterizaba por un enfoque lúdico e integrador de diferentes disciplinas artísticas, ha muerto a los 86 años. Sus trabajos reflejaban su anterior dedicación a la cerámica y la escultura, disciplinas que influyeron profundamente en su práctica pictórica.
En una exposición de Heilmann en la Whitechapel Gallery en 2016, los visitantes tuvieron la experiencia inusual de observar las obras de arte mientras se desplazaban en sillas de madera con ruedas. Estas sillas también eran obras de arte. Una de ellas, titulada Sunny Chair for the Whitechapel, fue creada especialmente para la ocasión. Tallada de manera tosca en madera contrachapada, revestida de malla de nylon y pintada de amarillo brillante, parecía deliberadamente desordenada tanto como objeto como en su tipología.
Heilmann descubrió la cerámica mientras realizaba sus estudios de licenciatura en la Universidad de California, Santa Bárbara, entre 1959 y 1962. La cerámica ocupó su primer decenio como artista. Esta condición de artista con un pasado heterogéneo, según su obra, fue moldeada por mucho más que su elección de materiales.
