Fernando Alonso partirá desde el 18º puesto de la parrilla en el Gran Premio de los Países Bajos tras quedarse a poco menos de una décima de la clasificación necesaria para acceder a la Q2. El piloto asturiano aseguró que quedó tan solo 88 milésimas por debajo del corte en la Q1, la diferencia más reducida con el líder de esa sesión.
Alonso destacó el progreso del equipo en las últimas dos carreras, indicando que la brecha con los mejores se había reducido en tres segundos. "En Budapest estuvimos en la Q2 y aquí a una décima", explicó a la prensa. Añadió que el equipo había pasado de una diferencia promedio de 4,5 segundos respecto a los equipos líderes a acercarse significativamente, con Piastri sacándole 1,3 segundos en la sesión de clasificación.
Sin embargo, el bicampeón reconoció que la unidad de potencia sigue siendo un factor limitante, con estimaciones en el paddock de una carencia de aproximadamente 10 a 15 caballos de fuerza. "Es increíble, todo está funcionando según lo previsto. Pero es un deporte duro y siempre tienes que mejorar", sostuvo. Indicó que la manejabilidad del vehículo será parte crucial de futuras mejoras, aunque estas deberán provenir de Honda y requerirán cambios en la física y software.
Alonso expresó su confianza en el comportamiento del chasis en ritmo de carrera, señalando que el agarre del coche le permite avanzar cuando otros pilotos cuentan con neumáticos más desgastados. Aun así, admitió una limitación importante: "Podemos hacerlo mejor, pero al mismo tiempo no podemos adelantar en la recta. Por eso estamos en una posición difícil en ese aspecto".



