Los robots humanoides se han convertido en un escaparate tecnológico para China, y algunos sectores ya los están utilizando de manera operativa. En Hangzhou, la empresa SUPCON Information ha colocado varios robots para dirigir tráfico, agitando los brazos y detectando si los motociclistas llevan casco, según reportó Reuters.
El robot T2 de SUPCON mide 1,88 metros de altura, pesa 98 kilogramos y está equipado con cámaras, radares y sistemas de computación para identificar infracciones en tiempo real, desde conductores sin casco hasta vehículos detenidos en pasos de peatones o peatones que cruzan en luz roja. Sus brazos de siete articulaciones replicaban los gestos de un agente de tráfico humano, sincronizados con los ciclos del semáforo, explicó Cao Hui, director de la división de sistemas autónomos inteligentes de SUPCON.
La empresa afirmó que probó las máquinas durante miles de horas en lluvia, calor y horarios de máxima congestión, ubicando la precisión del reconocimiento de infracciones por encima del 95 por ciento. Según Reuters, desde mayo cerca de 15 unidades han registrado más de 170.000 advertencias en Hangzhou, y SUPCON sostuvo que los casos mensuales de conducción sin casco e infracciones en pasos de peatones se redujeron más del 40 por ciento. Sin embargo, Reuters señaló que estas cifras provienen del fabricante y no han sido verificadas por terceros.
Cuando los robots detectan una infracción, no sancionan en el acto sino que registran el incidente y lo remiten a un centro de avisos gestionado por personal humano, que determina los pasos siguientes. Los robots operan en turnos fijos, aproximadamente de 7:00 a 18:00 horas, desplazándose entre posiciones predefinidas desde una plataforma central, indicó Cao.
SUPCON tiene cerca de 50 robots activos en ocho ciudades de tres provincias y espera alcanzar casi 200 para finales de año, reportó Reuters. La empresa de robótica AiMOGA, respaldada por el fabricante de automóviles Chery, ve potencial para exportar robots policiales a Oriente Medio y Sudeste Asiático. No obstante, el ejecutivo Zhang Guibing señaló que exportar un robot policía es más complejo que exportar un vehículo, pues cada unidad requeriría conectarse a sistemas informáticos locales, obtener certificaciones y cumplir regulaciones de protección de datos.



