Legisladores surcoreanos del partido gobernante y de la principal oposición expresaron su desaprobación por las visitas de funcionarios y políticos japoneses al santuario Yasukuni, considerado un símbolo del pasado imperialista de Japón. El ministro de Defensa japonés Shinjiro Koizumi y un grupo de legisladores del Partido Liberal Demócrata gobernante realizaron ofrendas en el santuario para conmemorar el aniversario de la rendición de Japón en 1945 durante la Segunda Guerra Mundial. La primera ministra japonesa Sanae Takayitchi también envió una ofrenda al santuario, aunque no lo visitó en persona.
Jeon Su-mi, portavoz del Partido Democrático gobernante, describió las visitas de los funcionarios japoneses y legisladores del Partido Liberal Demócrata como una «provocación anticuada», calificándolas de «actos imprudentes» basados en un «nacionalismo distorsionado».
Kim Dae-seik, legislador del Partido del Poder del Pueblo, la principal oposición, conocido por sus estrechas relaciones con Japón, expresó su «profundo pesar», diciendo que la visita de Koizumi al santuario es un acto que socava la confianza mutua entre ambas naciones.
Kim agregó que los líderes japoneses responsables deberían enfrentar la historia de agresión de su país y demostrar verdadero arrepentimiento a través de acciones, no solo palabras.
