Después de la derrota de junio de 1967, Naguib Mahfuz dejó de escribir novelas y se enfocó en el cuento corto. Publicó cuatro colecciones, utilizando símbolos, surrealismo, romanticismo y realismo para explorar el contexto político y nacional de la época. Su primer trabajo después de "La charla en el Nilo" fue la colección "La taberna del gato negro", publicada en 1969.
Dentro de esa colección, el cuento "La loca" sirve como expresión simbólica del estado de guerra que el país experimentaba entonces, particularmente durante la guerra de desgaste. Durante este conflicto, Israel realizó ataques contra ciudades y centros vitales en el interior egipcio, incluyendo fábricas, escuelas y ciudades a lo largo del Canal de Suez. Las élites intelectuales estaban divididas: una mayoría veía la necesidad de responder a la derrota militar, mientras que una minoría abogaba por la paz y negociaciones con el enemigo.
"La loca" describe una batalla en un barrio que quedó grabada en la memoria porque todos los participantes murieron o quedaron heridos. Un rumor iniciado por un niño desencadenó la violencia: dos amigos jugaban cuando uno se desmayó por drogas. El niño corrió hacia el hermano del desmayado y le dijo que su hermano había sido asesinado. Sin verificar la información, el hermano y sus seguidores se armaron y mataron al presunto culpable, quien no era culpable de nada. El rumor fue confirmado cuando el desmayado despertó y continuó jugando con su amigo.
La batalla se extendió hasta que ambos bandos quedaron prácticamente aniquilados. Cuando el comisario de policía llegó, solo encontró cadáveres. Su investigación fue larga pero no llegó a conclusión alguna satisfactoria. Eventualmente concluyó que todo comenzó con el rumor del niño. El cuento sugiere que la guerra fue causada por estupidez humana en todos los niveles: del niño, del jefe del barrio y de la comunidad entera que se unió sin cuestionar.
Aunque Mahfuz escribió el cuento en referencia a la guerra de 1967, su significado trasciende ese conflicto específico. El texto refleja cómo toda guerra puede iniciarse por falta de inteligencia de una parte, lo que provoca una reacción aún más estúpida de la otra. Mahfuz sugiere que si alguien en autoridad hubiera detenido al niño para investigar, o si el hermano hubiera ido personalmente al lugar de los hechos, la guerra podría haberse evitado. El relato concluye que el verdadero significado de la batalla se perdió para siempre, dejando solo un recuerdo envuelto en oscuridad y tristeza.
