El vaso de agua junto a la cama responde a la necesidad de seguridad emocional

Especialistas en psicología señalan que dejar un vaso de agua junto a la cama que generalmente no se consume es una conducta que responde a la necesidad emocional de sentir seguridad y control durante la noche.

Por El Medio Oriente
17 de agosto de 2026
Un vaso de agua transparente lleno sobre un piso de madera junto a una cama con sábanas blancas y estructura tapizada beige.
Especialistas en psicología explican que mantener un vaso de agua junto a la cama es una conducta común que responde a la necesidad de sentir seguridad emocional y control durante la noche, aunque el agua frecuentemente no sea consumida. (Clarín — Últimas noticias)
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Muchas personas tienen el hábito de dejar un vaso de agua junto a la cama antes de dormir, aunque a menudo descubren que permanece sin beber y deben reemplazarlo la noche siguiente. Aunque a primera vista el comportamiento podría parecer un desperdicio, especialistas en psicología sostienen que responde a una necesidad emocional más profunda que la de simplemente tener sed durante la noche.

Los especialistas explican que el cerebro busca reducir la incertidumbre incluso mientras descansa. Saber que determinados recursos están disponibles, aunque probablemente nunca se utilicen, genera una sensación de tranquilidad que favorece el descanso. En este sentido, el vaso de agua cumple una función simbólica: más que satisfacer una necesidad física, representa la certeza de que si algo ocurre durante la noche, ya existe una solución preparada.

Este fenómeno está relacionado con la llamada "ilusión de control", un concepto estudiado por la psicóloga Ellen Langer en un trabajo publicado en 1975 en el Journal of Personality and Social Psychology. Las investigaciones de Langer mostraron que las personas tienden a sentirse más seguras cuando perciben que tienen algún grado de influencia sobre una situación, incluso cuando sus acciones no modifican realmente el resultado.

Los psicólogos denominan a estas conductas "comportamientos de seguridad": pequeñas acciones que las personas realizan para sentirse preparadas frente a una posible dificultad. El vaso de agua funciona como una señal para el cerebro de que una necesidad futura ya fue considerada. De esta forma, muchos hábitos nocturnos aparentemente insignificantes cumplen funciones emocionales importantes en la búsqueda de anticipación y seguridad.

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