A los 93 años, Teresa recorre Francia en autoestop junto a su nieto

Teresa, una mujer de 93 años, ha recorrido más de 2.000 kilómetros en autoestop por Francia junto a su nieto Jules, iniciativa que documentan para un documental sobre conexión intergeneracional.

By El Medio Oriente
August 19, 2026
Una mujer de edad avanzada con gafas de sol y un hombre joven sonríen dentro de un vehículo, mostrando una mochila con parches de viajes y un cartel de cartón escrito a mano.
Teresa, de 93 años, y su nieto Jules documentan su viaje en autoestop por Francia dentro de un vehículo. La mujer sostiene un cartel de cartón que dice "Vanne Concarneau", reflejando los destinos de su travesía de más de 2.000 kilómetros en busca de conexión intergeneracional. (Clarín — Últimas noticias)
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Teresa, de 93 años, emprendió un viaje poco convencional junto a su nieto Jules Riss, de 29 años, recorriendo más de 2.000 kilómetros en autoestop por Francia. La experiencia, que comparten en redes sociales, se ha convertido en un ejemplo de confianza y conexión entre generaciones.

Jules documentó la travesía en sus redes sociales, especialmente en Instagram, mediante videos del recorrido y encuentros con conductores. El material formará parte de un documental sobre esta experiencia intergeneracional.

La iniciativa surgió cuando Jules, acostumbrado a viajar en autoestop, propuso compartir esa forma de viajar con su abuela años después de que falleciera el esposo de Teresa. "Al principio se negó, iba a regañadientes", recordó Jules sobre la reacción inicial de su abuela. Teresa nunca había viajado de esa manera y le preocupaban los riesgos, al punto de temer que su nieto "encontrara con bandidos", indicó Jules.

Después de varios meses de insistencia, ambos realizaron una primera prueba recorriendo aproximadamente 500 kilómetros por Bretaña. Jules relató que el primer día Teresa "arrastraba los pies, no quería enseñar el cartel ni levantar el pulgar", pero apenas una hora después de comenzar consiguieron su primer viaje, iniciando una cadena de encuentros que modificó su percepción sobre esta forma de viajar. Realizaron posteriormente un segundo viaje hacia Lot-et-Garonne, y la desconfianza comenzó a desaparecer.

El recorrido más reciente comenzó en Metz con destino a Ardèche y la costa atlántica, atravesando buena parte de Francia. En uno de los tramos lograron llegar hasta Valence utilizando solamente cuatro automóviles. Teresa destacó que lo más importante del viaje fueron las personas que conocieron durante el camino.

El objetivo del viaje incluyó conocer paisajes representativos de Ardèche, visitar Vallon-Pont-d'Arc y regresar a uno de los lugares preferidos de Teresa. "Queremos hacer un poco de todo, pero sobre todo disfrutar y tomarnos nuestro tiempo", resumió Jules el espíritu del proyecto.

Los videos en redes sociales muestran la transformación de Teresa, que pasó de mostrarse insegura a desenvolverse con naturalidad frente a los conductores. "Ahora sostiene el cartel con las dos manos, levanta el pulgar y sonríe. Es una auténtica autoestopista certificada", bromeó Jules. La propia Teresa aseguró que todos los conductores "fueron formidables".

La historia se viralizó por su mensaje de confianza entre desconocidos y por demostrar que una experiencia nueva puede comenzar a los 93 años. Aunque el autoestop implica riesgos, el viaje de Teresa y Jules se transformó en un ejemplo de cómo una propuesta inicialmente rechazada terminó convirtiéndose en una aventura inolvidable.

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