Noelia Jiménez, estilista capilar y propietaria de un salón en Madrid, señaló que introducir cambios sencillos en la rutina capilar durante el verano permite regresar de vacaciones con el cabello en mejores condiciones. Según explicó la experta, la exposición prolongada al sol, el cloro y el salitre deterioran la fibra capilar, pero las rutinas para minimizar estos efectos no tienen por qué ser complicadas.
Jiménez recomendó aplicar protección solar específica en el cabello y reforzar la hidratación duplicando el uso de mascarillas nutritivas a dos veces por semana, además de usar acondicionador en cada lavado. Indicó que antes de entrar en la piscina o el mar, humedecer el cabello con agua dulce reduce la absorción de cloro y sal, mientras que aclararlo inmediatamente después del baño elimina residuos que pueden resecarlo. La estilista también sugirió optar por agua templada o fresca y champú suave al lavar.
Entre otras recomendaciones, Jiménez aconsejó minimizar el uso de herramientas de calor durante el verano, utilizar productos específicos contra el encrespamiento y realizar un corte sutil antes de viajar para que el cabello resista mejor las agresiones externas. Destacó que no es necesario un cambio radical de look, sino simplemente sanear las puntas para prevenir que el daño avance.
La experta enfatizó que cuando el cabello muestra signos de deshidratación o daño evidente, acudir a un profesional para un tratamiento de hidratación o reconstrucción devuelve la elasticidad, la fuerza y el brillo mucho más rápido. Jiménez insistió en que pequeños gestos diarios pueden evitar gran parte de los daños y lograr que la melena llegue en perfecto estado al regreso de las vacaciones.
