Nick Kyrgios, tenista australiano de 33 años, fue suspendido temporalmente después de dar positivo por cocaína en un control antidopaje realizado en Mallorca. El jugador reconoció el resultado en un comunicado publicado en su cuenta de Instagram, asumiendo toda la responsabilidad por el incidente.
Kyrgios indicó que los dos últimos años marcados por lesiones le han afectado tanto física como mentalmente. Explicó que su cuerpo no ha sido capaz de responder a las demandas de su mente y que aceptar el acercamiento al final de su carrera ha sido particularmente difícil. El tenista subrayó que nada justifica sus acciones, aunque buscó contextualizar la situación en la que se encontraba.
El australiano ha hablado públicamente sobre sus luchas contra problemas de salud mental durante años. En una entrevista de 2022 con el canal australiano Nine, Kyrgios describió dificultades para mantener equilibrio emocional desde la infancia y señaló que ha padecido autolesiones graves. Reconoció que en 2019 experimentó pensamientos suicidas y depresión severa mientras competía profesionalmente, abusando del alcohol y las drogas en ese período.
Kyrgios afirmó que ha lidiado con sentimientos de inutilidad y decepción, sintiéndose utilizado por personas a quienes "realmente no les importaba quién era yo como ser humano, sino sólo un tenista". Indicó que superó su crisis anterior a través del apoyo familiar y la adopción de hábitos más saludables, incluyendo cambios en la dieta y el sueño.
Los representantes legales de Kyrgios alegaron ante tribunales australianos en 2022 que el tenista sufre problemas de salud mental. Este argumento fue presentado en relación con cargos de agresión común por presuntamente maltratar a su exnovia Chiara Passari en diciembre de 2021, incidente que requirió intervención policial.


