Según el último estudio anual de la asociación de mutuas de accidentes de trabajo, el cuatrimestre final del año registró 2.217.730 procesos de baja iniciados, lo que representa el 35% del total anual. Los tres meses con mayor volumen fueron enero (11,42%), diciembre (9,45%) y octubre (9,09%), concentrando entre los tres prácticamente el 30% de todas las bajas del año.
La distribución semanal muestra una concentración aún más marcada. Los lunes registran el 26,65% de las bajas por incapacidad temporal, seguidos por los martes con el 19,56%. Los dos primeros días hábiles de la semana concentran conjuntamente el 46% de todas las bajas, mientras que el fin de semana representa solo el 6,07%.
Estudios pormenorizados revelan que el 25% de las personas que se dan de baja acumulan más de la mitad de los procesos, mientras que el 50% de las personas concentran el 77% de los episodios. Los tres meses con menor volumen de bajas fueron agosto (5,78%), abril (7,07%) y julio (7,52%), representando en conjunto el 20,37% del total anual.
El fenómeno genera un impacto económico de 33.000 millones de euros anuales entre prestaciones y costos directos para los empleadores. De este total, más de 16.100 millones son asumidos directamente por las empresas a través de cotizaciones a la Seguridad Social, complementos salariales pactados en convenios y prestación directa en los primeros días de baja.
La patronal ha instado al Gobierno a tomar medidas ante el impacto del ausentismo en la economía empresarial y la productividad. Entre las propuestas figura la revisión de los complementos retributivos durante la incapacidad temporal, presentes en el 65% de los convenios de empresa y el 50% de los sectoriales, como parte de futuras negociaciones colectivas.



