Al menos diez personas murieron el martes en un ataque con misiles ruso contra un pueblo en la región nororiental ucraniana de Járkov, según informaron autoridades locales. El gobernador regional Oleh Syniehubov declaró por Telegram que otras diecisiete personas resultaron heridas en la ofensiva.
El presidente Volodímir Zelenski afirmó que el ataque se dirigió contra una intersección transitada en Pechenihy donde se encuentran una oficina postal y tiendas rodeadas de edificios residenciales. Zelenski publicó imágenes de estructuras destruidas, vehículos en llamas y personal de emergencias transportando heridos, y promete que Ucrania responderá al ataque.
Syniehubov confirmó que el bombardeo dañó una decena de edificios privados, una cafetería, una oficina postal, una tienda y al menos siete vehículos. La Fiscalía General ucraniana indicó que según información preliminar, Rusia empleó dos pequeños misiles de crucero Banderol en la operación. Rusia no se ha pronunciado sobre el ataque.
Horas antes, el gobernador de Zaporiyia Yevgueni Balitski informó que al menos un civil murió y dieciséis resultaron heridos tras un ataque de dron ucranio contra una parada de autobús en Energodar, ciudad que alberga la mayor central nuclear de Europa. El alcalde Maxim Pújov señaló que tres de los heridos se encuentran en estado reservado.
La Fuerza Aérea ucraniana comunicó que las fuerzas rusas lanzaron 147 drones la noche anterior, de los cuales 111 fueron neutralizados. Al menos dos civiles murieron en Zaporiyia por impacto de drones rusos. Los ataques ocurren mientras Kiev y Moscú intensifican operaciones en territorios enemigos, con muertes civiles en ritmo sin precedentes desde el inicio del conflicto.



