Uno de cada cuatro adolescentes en América Latina y el Caribe sufre acoso escolar

La Organización Panamericana de la Salud presentó una guía para prevenir el acoso y ciberacoso que afecta a aproximadamente uno de cada cuatro adolescentes de 13 a 17 años en la región.

By El Medio Oriente
August 18, 2026
Exterior view of a modern school building with wooden cladding, concrete pillars, and large windows, surrounded by mature trees, with a courtyard area and parked cars visible in front.
Ilustrasi. Un centro educativo moderno. La Organización Panamericana de la Salud presentó nuevas guías para combatir el acoso escolar que afecta a millones de adolescentes en América Latina y el Caribe. (Foto: JPOK / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0))
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El acoso y el ciberacoso pueden tener consecuencias profundas y duraderas en la salud mental, física y emocional de niños y adolescentes. Uno de cada cuatro adolescentes de entre 13 y 17 años en América Latina y el Caribe dice haber sufrido acoso escolar, una forma de violencia que puede afectar la salud a lo largo de la vida.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) presentó una nueva guía para prevenir y responder al acoso y el ciberacoso, dirigida a gobiernos, escuelas, servicios de salud, familias, comunidades y plataformas digitales. Los datos de la OPS muestran diferencias dentro de la región: alrededor del 23% de los estudiantes en Centroamérica ha sufrido acoso, frente al 25% en el Caribe y aproximadamente 30% en América del Sur.

El acoso adopta formas diversas como golpes, insultos, exclusión, rumores o conductas de carácter sexual. Sin embargo, la expansión de las tecnologías digitales ha añadido una nueva dimensión al problema, permitiendo que la violencia siga a niños y adolescentes a sus casas a cualquier hora. En algunos países de las Américas, entre aproximadamente el 7% y el 27% de los menores afirma haber experimentado ciberacoso durante los 12 meses anteriores, con porcentajes más altos entre las niñas.

A diferencia del acoso presencial, el ciberacoso puede producirse a distancia, alcanzar a millones de personas en segundos y prolongarse mediante la circulación reiterada de imágenes o mensajes. La exposición a estas formas de violencia está asociada con depresión, ansiedad, estrés traumático, aislamiento social, trastornos del sueño, autolesiones y pensamientos suicidas, además de efectos sobre la trayectoria educativa.

La OPS advierte que los cambios repentinos de comportamiento, falta de energía, negarse a asistir a la escuela, aislamiento, ansiedad persistente y problemas para dormir pueden indicar que un menor es víctima de acoso. En situaciones de ciberacoso, angustiarse al recibir notificaciones, cambios abruptos de comportamiento después de usar dispositivos y dejar repentinamente cuentas en línea son señales de alerta.

Britta Baer, asesora regional en prevención de la violencia de la OPS y coautora de la guía, señaló que "el acoso puede prevenirse y contamos con evidencia sobre qué funciona". Los programas más efectivos son integrales y sostenidos e involucran a estudiantes, familias, docentes, servicios de salud y comunidades, incorporando habilidades socioemocionales como la empatía, la regulación de emociones y la resolución de conflictos.

En el entorno digital, la OPS recomienda además la alfabetización digital, seguridad en internet, conocimiento de cómo denunciar casos y creación de reglas claras de comportamiento en línea. Las escuelas deben incorporar cuestiones como privacidad, consentimiento y ciudadanía digital en la enseñanza.

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