Astrónomos han descubierto estrellas que orbitan repetidamente cerca de agujeros negros supermasivos, sobreviviendo a cada encuentro mientras producen nuevos estallidos de luz. En algunos sistemas, esos destellos desaparecen misteriosamente con cada regreso.
Los investigadores creen ahora que la clave podría ser estrellas que ya estaban girando extremadamente rápido antes de ser capturadas. Esa rotación rápida podría explicar tanto el desvanecimiento de los destellos como la forma en que las estrellas terminaron en órbitas tan extraordinariamente cerradas alrededor del agujero negro.



