Astrónomos han descubierto la estrella más rápida conocida de la Vía Láctea, un objeto tenue que orbita a Sagitario A*, el agujero negro supermasivo ubicado en el corazón de nuestra galaxia. Denominada S301, la estrella alcanza aproximadamente 15.500 millas (25.000 kilómetros) por segundo en su velocidad máxima, lo que representa más del 8% de la velocidad de la luz.
"Lo especial de esta estrella es que orbita a Sagitario A* en una órbita muy cerrada, completando su recorrido en apenas 8,7 años, y se acerca al agujero negro a solamente 12 veces la distancia de la Tierra al Sol. Esto es sin precedentes", afirmó en un comunicado Felix Mang, estudiante de doctorado del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre en Alemania, coautor del estudio.
El descubrimiento brinda a los astrónomos una nueva forma de investigar el agujero negro de aproximadamente 4,3 millones de masas solares. La relatividad general predice que un agujero negro en rotación arrastra el espacio-tiempo consigo, un efecto conocido como arrastre de marco o precesión de Lense-Thirring. Esta distorsión debería alterar gradualmente la órbita de S301. Dado que la estrella se aventura tan cerca de Sagitario A*, estos cambios podrían volverse medibles en aproximadamente una década.
"Por primera vez, podríamos medir de manera muy directa el giro de un agujero negro masivo, lo que sería una prueba clave de la teoría de Einstein", indicó Stefan Gillessen, coautor del estudio, también del Instituto Max Planck.
Los investigadores identificaron S301 en 2023 utilizando el instrumento GRAVITY en el Interferómetro del Telescopio Muy Grande del Observatorio Europeo Austral en Chile, y luego rastrearon su movimiento en observaciones de 2021 y 2017. Su órbita altamente elongada sugiere que S301 pudo haber pertenecido alguna vez a un sistema binario que se acercó demasiado a Sagitario A*. El agujero negro podría haber capturado a S301 mientras expulsaba a su compañera a una velocidad tremendamente alta.
Los astrónomos planean continuar rastreando a S301 con GRAVITY+ y eventualmente con el Telescopio Extremadamente Grande del ESO. Con su próximo acercamiento máximo esperado para 2031, las observaciones que aborden dos órbitas completas podrían revelar el giro de Sagitario A* por primera vez. Los resultados del equipo fueron publicados el 19 de agosto en la revista Nature.



