Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido popularmente como el Pequeño Nicolás, vivió su estreno en un partido oficial como propietario del Deportivo Guadalajara este fin de semana. El Guadalajara eliminó al CD Toledo en la fase regional de la Copa Federación después de un 0-0 y una tanda de penaltis, con Nicolás ejerciendo como máximo representante institucional del club alcarreño.
Nicolás asumió las labores institucionales porque Carlos Ávila, presidente del Guadalajara, se encontraba ingresado en el hospital y Alexandro Rovirosa estaba en Londres. "Fue inesperado", reconoció Nicolás a MARCA. "Estoy acostumbrado a ir al palco presidencial, pero no estoy acostumbrado a sentarme al lado del presidente rival ni tener que desear suerte para el partido", explicó.
Antes del encuentro en Toledo, la acreditación de Nicolás lo llevó a una situación cómica. Tras recibir sus documentos, siguió las indicaciones hacia el vestuario, pero entró accidentalmente al del equipo contrario. "Entré y estaban sin camiseta. Empecé a saludar a todos, los futbolistas me daban abrazos y yo preguntaba por las lesiones y por cómo estaban", recordó. Solo cuando preguntó por el director deportivo Néstor Susaeta en dos ocasiones y recibió respuestas negativas miró las camisetas. "Veo a uno con una camiseta y llevaba la camiseta del Toledo. Me había metido en el vestuario del equipo contrario", relató.
Durante el partido, Nicolás reconoció las dificultades de ser dirigente. "Cuando había alguna ocasión de gol se me escapaba alguna palabra", admitió, añadiendo que pedía perdón al presidente del Toledo, quien "se reía y se lo tomaba bien". Nicolás también recorrió el estadio saludando aficionados del Guadalajara y posteriormente del Toledo, a quienes describió como "gente extraordinaria".
Tras 90 minutos sin goles, la eliminatoria se decidió por penaltis. "En los penaltis, a mí, que no me sudan las manos, me sudaban las manos, la cabeza… Estaba de los nervios", confesó Nicolás. El Toledo solo convirtió dos de sus cinco lanzamientos, mientras que Guadalajara marcó tres, con Christian Gómez deteniendo dos penaltis. Nicolás había expresado su preocupación por el resultado: "Siendo el primer partido, no quería que el primero fuera a perder. Tenía la intención de, por favor, ganar, porque si no se me iba a quedar para toda la vida", admitió.


