Organismos de las Naciones Unidas advirtieron sobre el riesgo aumentado de trata de personas en las zonas afectadas por el terremoto que golpeó a Colombia. Los funcionarios señalaron que las poblaciones desplazadas y en situación de vulnerabilidad podrían convertirse en blancos fáciles para redes de tráfico humano.
Las comunidades que sufrieron daños por el sismo enfrentan carencias de servicios básicos, desempleo y desarraigo, condiciones que las hacen más susceptibles a ser explotadas. Según advirtieron los organismos internacionales, la falta de control y la desorganización en las áreas de desastre crean entornos propicios para actividades criminales.
Las Naciones Unidas instaron a las autoridades colombianas a reforzar las medidas de protección y vigilancia en los territorios afectados. Los organismos enfatizaron la necesidad de establecer mecanismos de identificación y protección para los grupos más vulnerables, incluidos menores de edad y mujeres.
