Las redes hospitalarias de Pereira se reajustan tras el terremoto de 7,4 grados que sacudió la región el 10 de agosto. El director del Hospital San José de Pereira continúa evaluando los daños en las áreas afectadas de la institución para planificar la reconstrucción, mientras organizaciones como Misión Clown trabajan en el área de pediatría para entretener a los niños.
Fuera de los hospitales, la situación es más compleja. Los problemas sanitarios se acumulan en los campamentos improvisados donde residen damnificados, limitados por el acceso restringido al agua. La disponibilidad de servicios básicos sigue siendo una preocupación inmediata para las autoridades locales.



